domingo, 28 de noviembre de 2010

ENCONTRANDO NUESTRO PROPOSITO

La siguiente conversación ocurrió entre un canario en una jaula y una alondra en el alféizar de la ventana.
La alondra miró al canario y le preguntó: -¿Cuál es tu propósito? -Mi propósito es comer semillas.


-¿Para qué?
-Para poder ser fuerte

-¿Para qué?
-Para poder cantar –respondió el canario.

-¿Para qué?
-Porque cuando canto me dan más semillas.

-¿De modo que comes para poder ser fuerte para poder cantar para que te den más simillas para que puedas comer?
-Así es.
-Hay más para ti que eso ---ofreció la alondra---. Si me sigues te ayudare a encontrarlo, pero debes salir de tu jaula.

Es difícil hallar significado en un mundo enjaulado. Pero eso no impide que lo intentemos. Busca en lo hondo de tu ser y lo encontrarás: Un anhelo intenso de significación, una búsqueda de propósito. Tan seguro como la respiración de un niño algún día te preguntarás: << ¿Cuál es el propósito de mi vida?>>

Algunos buscan importancia en una carrera. <>. Excelente profesión, pero difícilmente sea una Justificación para la existencia.

Optan ser una <> humana en lugar de ser un <> humanos. Son lo que hacen; por consiguiente, hacen mucho. Trabajan muchas horas porque si no lo hacen, no tienen identidad.

Otros son lo que tienen. Hallan importancia en un nuevo automóvil, una nueva casa o nueva ropa. Estas personas son buenas para la economía y rigurosas en el presupuso porque siempre buscan significación en algo que poseen.

Incluso otros buscan distinción en su prole. Viven vicariamente a través de sus hijos. ¡Ay de estos muchachos! Es ya bastante duro ser niño y cuánto más ser la razón de la vida de otra persona.

Algunos prueban con deportes, entretenimientos, cultos, relaciones sexuales y cualquier cosa imaginable.

Todos los espejismos en el desierto del propósito. <> (Romanos 1:22 La Biblia al día)
¿No deberíamos enfrentar la verdad? Si no reconocemos a Dios, somos despojos flotante en el universo. En el mejor de los casos somos animales más desarrollados. En el peor de los casos polvo cósmico reestructurado.
En el análisis final, los secularcitas tienen una sola respuesta a la pregunta: << ¿Cuál es la importancia de la vida?>> ¿Su respuesta? <>.
O como el paleontólogo Stephen J. Gould concluyó:
Existimos debido a que un grupo extraño de peces tuvo en sus aletas una anatomía peculiar que pudo transformarse en piernas para las criaturas terrestres; debido a que la tierra nunca se congeló del todo durante la edad glacial;

Porque una especie pequeña y tenue, que surgió en África hace alrededor de un cuarto de millón de años, se las ha arreglado hasta aquí para sobrevivir contra viento y marea. Tal vez suspiremos por una respuesta <>, pero no existe ninguna.

En el altar de la impiedad queda sacrificado el propósito del hombre.
Contrasta eso con la visión de Dios para la vida: <> (Efesios 2:10).

Con Dios en el mundo, no eres ni un accidente ni un incidente; eres un don para el mundo, una obra de arte divina rubricada por Dios.

Uno de los mejores regalos que recibí es una pelota de Fútbol firmada por treinta capitanes de equipos profesionales. No hay nada singular en la pelota. Hasta donde sé, la compraron en un almacén de descuento de artículos deportivos. Lo que la hace singular son las firmas.

Lo mismo ocurre con nosotros. En el esquema de la naturaleza, los homos sapiens no son singulares. No somos las únicas criaturas con carne y pelos, sangre y corazones. Lo que nos hace especiales no es nuestro cuerpo, sino la firma de Dios en nuestras vidas.

Somos sus obras de arte. Somos creados a su imagen para hacer buenas obras. Somos significativos, no por lo que hacemos, sino debido a quién pertenecemos.

COMO EMBELLECER TU ALMA

El limpiador de tu alma es el perdón. Deberás usarlo todo el tiempo, apenas veas una impureza, aplícalo. No te acuestes nunca sin haber pedido perdón y sin haber perdonado. El resultado será que en paz te acostaras y asimismo dormirás y tu sueño te sustentará.

La hidratante de tu alma es la oración. Si no hidratas la piel de tu rostro, se marchita. Así, si no oras, tu alma se reseca. Pero a medida que confías en Dios, el afán y la ansiedad desaparecen, y aprendes a reposar y esperar en el Señor.

La tonificante de tu alma es la alabanza. Cuando alabas a Dios y vuelves a El tus pensamientos, cuando te olvidas de ti mismo, sin egoísmo en tu corazón, quedas libre para que Dios ponga en tí su gozo.

La nutritiva de tu alma es la Palabra. Así como en lo físico no puedes vivir sin alimentos, tu alma necesita el alimento de la Palabra de Dios. Cuando te alimentas con la Palabra, la debilidad y la confusión desaparecen. Serás como árbol plantado junto a corrientes de agua.

El protector de tu alma es la coraza de la fé. Con la fé te protegerás de las inclemencias de la vida, mirarás por encima de las circunstancias y pasarás victoriosa en medio de las pruebas. A través de tí, Dios moverá montañas y alcanzarás a otros para gloria de Dios.

Si usas a diario estos productos de belleza, tu alma se mantendrá limpia y tu corazón será puro. Te saciarás de bien, de modo que te rejuvenezcas como el águila.

APRENDER A ESCUCHAR A DIOS

Su tarea principal es escuchar al Rey: ¡Parar, mirar y escuchar!
No le corresponde al Rey ir tras sus súbditos, dándoles voces y gritos para ver si hacen lo que les pide. ¡No espere de Él que le persiga dándole con una Biblia en la cabeza para obligarle a prestar atención! Por el contrario, usted debe acudir ante Él callada y respetuosamente, con sinceridad, presentarle con temor pero con confianza su petición y aguardar en silencio la respuesta.

Si está en una habitación llena de gente, donde hay un televisor encendido, y todos alzan la voz por encima de su volumen, por más alto que esté, el sonido del aparato se perderá en el bullicio. ¡Y el Señor, a diferencia del televisor, se calla si no lo escucha! Cuando Israel dejó de escuchar a Dios y de creer lo que le decía, cuando dejó de cumplir lo que le ordenaba, ¡ÉL dejó de hablarle por espacio de casi trescientos años, entre los dos Testamentos! ¡A Dios no le gusta hablar para oídos sordos, incrédulos o desobedientes! ¡Simplemente se calla!

Sin embargo, si busca al Señor lo oirá, y ÉL le guiará. ÉL ha dicho: "¡Clama a Mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces!" (Jeremías 33:3)

Padre Celestial, yo también quiero ser reconocido entre tus Hijos y poder escuchar tu voz, hoy recibo en mi corazón y confieso con mi boca a Jesucristo como mi Señor y mi Salvador, y en su nombre, te pido me des un corazón y una mente receptiva para contigo, y que me ayudes para poder obedecer y así se haga tu voluntad en mi vida. En Cristo Jesús.

¡¡Amén!!

Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A JESUCRISTO sea toda Gloria, Honra y Honor, por los siglos de los siglos. ¡Amén!

ADVERTENCIA CONTRA EL DIABLO

Si quieres de verdad alejar al Diablo y sus dudas, ¡ponte a alabar al Señor, sin importar lo que esté sucediendo!

El Diablo es capaz de decirte muchas verdades horribles acerca de ti, y ni hablar de las mentiras que puede contarte. ¡Una de sus tácticas favoritas, cuando quiere convencerte de que te des por vencido, es asaltarte con una descarga de dudas, pensamientos desalentadores y sentimientos de lástima de ti mismo! Si no mantenemos la mirada en el Señor y la mente en Su Palabra, nada nos librará de la duda, el desánimo y por último el fracaso.
¡Cuando estás desanimado, el Diablo trata de hacer que te enojes ante la verdad, pues teme que ésta lo derrote! ¡Y si te pones a escuchar las mentiras del Diablo, hasta olvidarás las Palabras de Dios! Si te pasas el tiempo prestando oído a sus dudas y murmuraciones, entonando una apesadumbrada cantinela, te olvidarás incluso de las alabanzas de Dios.

Por eso, reprende al Enemigo, en el nombre de Jesucristo, cuando te tiente con pensamientos negativos. Ponte a alabar al Señor, ¡y muchas veces la alabanza te elevará del hoyo al cual el Diablo trata de arrojarte! Cuando se te acerque sembrando dudas, mentiras y temores, no permanezcas inmóvil; haz algo: ¡canta, alza la voz, alaba al Señor, cita las Escrituras! ¡Pégale con la Palabra! ¡El Diablo no soporta la Palabra! ¡Dará la vuelta y echará a correr!
* * * * * * *
Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A JESUCRISTO sea toda Gloria, Honra y Honor, por los siglos de los siglos.
¿Amén?